domingo, 15 de abril de 2018

El maestro escocés que se opuso a la guerra (15 de abril de 1918) (21)

John MacLean

El personaje que hoy nos ocupa parece muy interesante, pero reconozco que no me ha dado tiempo a investigar todo lo que me gustaría sobre él. Se llamaba John MacLean y era un maestro de escuela socialista que se opuso a la Primera Guerra Mundial.

John se opuso públicamente a la Primera Guerra Mundial, por lo que fue detenido en varias ocasiones, pasando por la cárcel varias veces. Finalmente, en 1918, se le acusó de sedición y se le condenó a cinco años de prisión, tras los cuales, su estado de salud se deterioró hasta tal punto que, a su salida, falleció a los 44 años.

A él pertenece la siguiente entrada de nuestra de Spotify a cargo del cantante también glasgüense Matt McGinn, con su balada dedicada a John:


sábado, 14 de abril de 2018

El príncipe pacificador (14 de abril de 1428)


Estatua de Lê Lợi en Hanói

Este fin de semana, definitivamente, se me ha acumulado el trabajo. Por eso, esta entrada, la última del día 14 de abril, aparece tan tarde.

Rápidamente, dedicamos esta entrada a Lê Lợi, un general vietnamita que obtuvo la victoria definitiva contra China, logrando así la independencia de su país en el siglo XV.

Aquí podéis leer una cortita biografía suya.

La vuelta de Chávez (14 de abril de 2002)

Hugo Chávez hablando ante la Asamblea General de la ONU

No le dedicaré mucho tiempo a esta efeméride porque Hugo Chávez no me producía simpatía, de hecho, siempre me cayó bastante gordo... 

El 14 de abril regresó al poder de Venezuela tras el fracaso de un golpe de Estado que tuvo lugar dos días antes, apoyado por Estados Unidos y por España. Nunca se supo bien qué sucedió en Venezuela aquellos días. Los bolivarianos aludían a una conspiración empresarial y mediática, el ejército forzó la dimisión de Chávez y su vicepresidente, pero dos días después volvieron al poder tras la presión de sus seguidores y la falta de apoyo internacional a los golpistas.

Rompímosla, amigos... (14 de abril de 1931) (18) (19) (20)

Fotografía coloreada de la Puerta del Sol el día de la proclamación de la República

Fuera de agenda, conmemoramos aquí que se celebra hoy la proclamación de la Segunda República Española, la última república que vería este país. Su recuerdo, en lugar de ir aparejado a la gran efervescencia cultural de la que gozó el país durante aquellos pocos años, ha quedado desgraciadamente unido al golpe de Estado del 17 y el 18 de julio de 1936, que tiñe de sangre el recuerdo de una República a la que tendríamos que haberle dado una oportunidad y quizás, solo quizás, las cosas ahora serían algo diferentes.

Incontables son las referencias culturales, tanto fieles como adulteradas, a la Segunda República y aún más a la guerra, una guerra que nos queda mucho más cerca de lo que nos damos cuenta, que ya decidió los destinos del puñado de muchachos que eran nuestros abuelos, que tuvieron que coger un fusil en lugar de, por ejemplo, hacerse maestros. 

Una de las lecturas que más me ha marcado en los últimos años, y que fue además un gran descubrimiento, ha sido el de la escritora madrileña de la Generación del 27 Luisa Carnés, redescubierta por la Editorial Hoja de Lata. Su Tea Rooms. Mujeres obreras, que data de 1934, nos plantea un panorama aterradoramente reconocible en el presente.



Tres son las entradas de nuestra lista de Spotify, correspondientes a un solo himno, el Himno de Riego, himno no oficial de la Segunda República, que a Pío Baroja no le gustaba nada de nada, decía de él que era «callejero, alegre y saltarín». ¡Y sí es verdad que algo sí lo era! Don Pío pensaba que la República era sesuda y jurídica, no podía llevar por himno una cancioncilla simpática y pachanguera (aunque su letra no lo fuera tanto).



Cual ha sido mi sorpresa al encontrarme una versión increíble ¡traducida al alemán y que, además, suena aún mejor que la original! No he podido averiguar nada sobre esta versión, aparte de que está cantada por un cantante y actor alemán llamado Ernst Busch (¡increíblemente parecido físicamente al actor Bill Nighy!) que trabajó muchísimo con Bertold Brecht tanto antes como después de la Guerra Civil (en la que luchó) como de la Segunda Guerra Mundial. ¡No me digáis que su versión no suena fenomenal! En este vídeo se incluye hasta una explicación del propio Ernst Busch:


La última de las versiones del Himno de Riego, por dejarlo en tríada, es en inglés, una versión mucho más meliflua que su prima alemana.

La letra completa del Himno de Riego, escrita por Evaristo San Miguel y que no se aprovecha entera en la canción, es la siguiente:


Himno de Riego

Soldados, la patria
nos llama a la lid,
juremos por ella 
vencer o prefiero morir. 

Serenos, alegres,
valientes, osados,
cantemos, soldados,
el himno a la lid.
Y a nuestros acentos
el orbe se admire
y en nosotros mire
los hijos del Cid.

Soldados, la patria (etc.)

Blandamos el hierro
que el tímido esclavo
del fuerte, del bravo
la faz no osa a ver;
sus huestes cual humo
veréis disipadas,
y a nuestras espadas
fugaces correr.

Soldados, la patria (etc.)

El mundo vio nunca
más noble osadia
Ni vio nunca un día
más grande en valor,
que aquel que inflamados
nos vimos del fuego
que excitara en Riego
de Patria el amor?

Soldados, la patria [...]

Su voz fue seguida,
su voz fue escuchada,
tuvimos en nada
soldados, morir;
Y osados quisimos
romper la cadena
que de afrenta llena
del bravo el vivir.
Soldados, la patria (etc.)

Rompímosla, amigos,
que el vil que la lleva
insano se atreva
su frente mostrar.
Nosotros ya libres
en hombres tornados
sabremos, soldados,
su audacia humillar.

Soldados, la patria (etc.)

Al arma ya tocan,
las armas tan solo
el crimen, el dolo
sabrán abatir.
Que tiemblen, que tiemblen,
que tiemble el malvado
al ver del soldado
la lanza esgrimir.

Soldados, la patria (etc.)

La trompa guerrera
sus ecos da al viento
horror al sediento,
ya ruge el cañón;
y a Marte sañudo
la audacia provoca,
y el genio invoca
de nuestra nación.

Soldados, la patria (etc.)

Se muestran, volemos,
volemos, soldados:
¿los veis aterrados
su frente bajar?
Volemos, que el libre
por siempre ha sabido
del siervo vendido
la audacia humillar.

Soldados, la patria (etc.)

viernes, 13 de abril de 2018

La ejecución del fundador del Líbano (13 de abril de 1635)

Fakhr-al-Din II

Fuera de agenda, hoy conmemoramos la ejecución del líder revolucionario druso Fakhr-al-Din II, que es considerado por muchos historiadores como el fundador del Líbano. Los dominios de Fakhr-al-Din II eran extensos y su dominio de la zona representaba un problema para el sultán del Imperio Otomano. 

La vida era plácida para Fakhr-al-Din II, que se dedicaba a expadir sus territorios y, en sus ratos libres, a traducir tratados de botánica del italiano (era conocida su estrecha relación con la familia Medicis) En 1633 hubo un problema diplomático con las tropas del sultán, lo que inició una guerra que terminaría con varios de sus familiares muertos. Él mismo fue capturado, junto con dos de sus hijos: los trasladarían a Estambul, donde su hijo mayor y él fueron estrangulados y decapitados. A su hijo pequeño, todavía menor, le perdonaron la vida y posteriormente llegó a ser embajador del Imperio Otomano en La India. 

miércoles, 11 de abril de 2018

La muerte del escritor distópico (11 de abril de 2007)

Kurt Vonnegut
Marv Lincoln

Hace exactamente once años falleció uno de los escritores de ciencia ficción más importantes de EE. UU., Kurt Vonnegut. Una de sus novelas más célebres, citada en la agenda, es Cuna de gato, una distopia sobre la destrucción de la humanidad. 

No es de extrañar que Vonnegut pensara mucho sobre esto: durante la Segunda Guerra Mundial fue prisionero de los alemanes y sobrevivió al bombardeo de Dresde, lo que lo hizo ser testigo allí del nivel de autodestrucción al que puede llegar la humanidad. De sus experiencias en la guerra escribió otra novela, Matadero Cinco, en referencia al sótano donde sus captores lo tenían encerrado en Dresde.



La última traducción al español de Cuna de gato, que data de 2012, es obra del escritor Carlos Gardini para la editorial La Bestia Equilátera.

lunes, 9 de abril de 2018

Dos gigantes de apetito voraz (9 de abril de 1553)

François Rabelais

La entrada de hoy está dedicada a la muerte de François Rabelais, autor de la famosísima saga de cinco novelas de Gargantúa y Pantagruel (personaje que dio lugar al sonoro adjetivo pantagruélico), en las que el autor renacentista plantea una suerte de sociedad utópica con un claro tinte anarquista.


Podéis leer la magnífica traducción de Gabriel Hormaechea publicada por la Editorial Acantilado, que, además, fue merecedora del VII Premio de Traducción Esther Benítez y el XI Premio Ángel Crespo de Traducción.